Nombrado director general del Patronato de la Alhambra y Generalife en julio de 2023. Es licenciado del programa European Business Administration por la Universidad Pontificia Comillas, en Madrid, y la Universidad de Middlesex, en Londres; graduado del Chartered Institute of Marketing, en Londres. Cuenta con amplia experiencia internacional, entre otros, como consultor de empresas, desarrollo comercial global, gestión de intangibles, así como asesor de gobiernos en estrategias de transformación tecnológica y digital.
Fotos: Lucía Rivas
RODRIGO RUIZ JIMÉNEZ CARRERA
¿Podría compartir con los lectores de Garnata Horizonte su nexo con nuestro monumento más internacional?
Yo soy granadino y, como todo granadino, desde chiquitico voy a la Alhambra. Mi madre nos solía llevar a mi hermano y a mí a jugar allí, especialmente en verano. Aún nos acordamos de aquella época en la que casi podías aparcar junto a los cañones, abrazarte a los leones del patio de los Leones o subirte a los del Partal –que eran los del Maristán–, cosa que por supuesto yo nunca hice. Y contaré una anécdota, mi hermano y yo nos poníamos a correr por el Generalife entre sus fuentes hasta que un día pasó lo inevitable: que me caí en el patio de la Sultana. Así que, ¡bueno!, puedo decir que soy el primer director que se ha bañado en el Generalife.
puedo decir que soy el primer director que se ha bañado en el Generalife
Lo que ha contado de su madre, algunos granadinos podemos identificarnos.
Es que en realidad mi vinculación con la Alhambra es a través de los ojos de mi madre. Ella había estudiado con Pita Andrade y Jesús Bermúdez, por eso sabía de la Alhambra y le gustaba enseñarla cuando venían a casa amigos extranjeros. Como me llevaba con ellos, de visitar, oír y escuchar, me enamoré de la Alhambra. A mí me pasa igual: me encanta enseñar la Alhambra, lucir mi Granada y llevar a mis amigos. Ha habido guías incluso que me han parado y me han dicho “usted no tiene carnet de guía, ¿cómo está enseñando la Alhambra?”. Es una relación bonita y estrecha con el orgullo de mi ciudad. Mi Alhambra es algo que está en mi cabeza y en mi corazón y que no se va nunca, ni la Alhambra ni Granada. Hay también una relación muy personal a través del Festival de Música y Danza porque soy un apasionado de la música y me ha ayudado a querer y a disfrutar de la Alhambra de otra manera.
ha habido guías incluso que me han parado y me han dicho “usted no tiene carnet de guía, ¿cómo está enseñando la Alhambra?”
¿Con qué ideas, con qué estrategias se está trabajando hoy en la Alhambra y hacia dónde se quiere ir?
Puedo contar lo que estamos intentando hacer. Por un lado, conservar lo que tenemos, que es mucho y es grande e importante: un sitio único en el mundo, donde se conjugan muchas ramas de la historia, años y siglos, movimientos artísticos e ideológicos, donde todo se hace con una belleza adaptada a ese paisaje cultural en que está enclavada la Alhambra, al que se abre, del que forma parte y al que también configura, estos jardines y estos palacios exquisitos, esa es una de las tareas. Por otro lado, lo más importante es la seguridad: la de las personas que nos visitan y la de los trabajadores, que somos los que venimos aquí todos los días, los que soñamos con la Alhambra y que cuidamos de ella (y ella tiene que cuidar de nosotros). Hay que estar vigilantes para proteger y salvaguardar a las personas y luego, por supuesto, a los edificios, porque este legado es gigantesco.
lo más importante es la seguridad: la de las personas que nos visitan y la de los trabajadores
Y tenemos algo clave: el disfrute. La conservación, claro, conservamos para las generaciones venideras, pero ¿qué pasa con nosotros, con las generaciones de hoy, sobre todo con los jóvenes que van a liderar la conservación del futuro? Tenemos que conseguir ese disfrute, ese amor por la Alhambra, pues lo que se quiere se cuida, lo que se disfruta y se conoce se quiere. Ahí es donde debemos ir, no solo ser un gran motor económico del turismo, sino generar visitas que sean un gran disfrute.
lo que se quiere se cuida, lo que se disfruta y se conoce se quiere
¿Cuál diría usted que es la misión de nuestra generación con respecto a la Alhambra?
Nuestra misión es dar a conocer el legado, la inteligencia, la sensibilidad y el refinamiento de las personas que han construido y que nos han hecho este regalo maravilloso, el que todavía vivimos. Poder contar la inteligencia de los ingenieros, de los arquitectos, ese prodigio de las matemáticas, de las proporciones de los diferentes elementos de los palacios, de los jardineros que hicieron esa gran obra hidráulica que fue traer el agua y regar no solo el Generalife, sino toda la Alhambra, incluso Granada. La maravilla que supone tener palacios renacentistas y jardines “encantados” hechos en el siglo XIX y XX, y que se siguen haciendo ahora en el XXI.
nuestra misión es dar a conocer el legado, la inteligencia, la sensibilidad y el refinamiento de las personas que han construido y que nos han hecho este regalo maravilloso, el que todavía vivimos
Todo ese legado, ese concepto de quiénes somos, mucho más allá de una idea romántica de cuento (que también puede ser interesante), es importante y debe ser el relato base. Ahora vamos a la idea del conocimiento relevante para cada persona, cada uno es distinto y a todos nos interesan cosas diferentes: los cuentos románticos de princesas y príncipes, la arquitectura, la simbología, la naturaleza que nos rodea… La Alhambra lo bueno que tiene es que es polimórfica, tiene muchísimas formas de verse y de contarse y esa idea de segmentar la visita, de segmentar el conocimiento y de darle a cada grupo de personas una visita hecha a la medida de sus intereses, es algo a donde queremos llegar.
todo ese legado mucho más allá de una idea romántica de cuento debe ser el relato base
la Alhambra lo bueno que tiene es que es polimórfica, tiene muchísimas formas de verse y de contarse
¿También para el granadino?
Conforme la visita va siendo más relevante para ti, conforme lo que te vamos enseñando es algo que está dentro de tus intereses, dentro de tu corazón, vas a llegar a la visita que te emociona, la visita que te llega al alma, la que hace que tengas a la Alhambra en lo más alto de tu estima dentro del patrimonio mundial, y si eres granadino ¡que la tengas como lo más grande que hay en Granada y que tenemos que querer y conservar! Es el momento en que te emocionas y lloras. Yo digo de broma que es “el momento Montse”, porque tenemos una guía, Montse, que (como otros guías, no es la única) hace llorar de emoción a los visitantes.
Es esa idea del síndrome de Stendhal de emocionarse tanto porque has visto algo que no solo supera la belleza física y obvia, sino que es mucho más: eso es lo que estamos buscando.
¿Esto puede enlazar con la idea del disfrute que usted comentaba antes?
Naturalmente, y hay más disfrute todavía con el “Festival de Música y Danza”, con los proyectos “cultur_ALH”, es la Alhambra vista con otro estado de ánimo, con otro interés, con el refuerzo para los sentidos de la música, con el estímulo intelectual de un señor como Salman Rushdie en el palacio de Carlos V, como eso no hay nada, el disfrute de las “1001 Músicas”, o de artistas modernos como “La banda sonora de nuestra vida”, o el flamenco de “Lorca y Granada en los jardines del Generalife”, también es una obligación que tenemos que impulsar y ese disfrute tiene que promover lo nuestro, por eso la idea de celebrar el cumpleaños de Lorca. No hay suficientes espacios en Granada para recordar ni conocer a Lorca, es una figura galáctica y todo lo que hagamos se queda pequeño. También celebrar su cumpleaños leyendo poesías de Lorca en la Torre de la Vela mientras que anochece o andando desde el Partal al Generalife a ver un espectáculo basado en su obra es también una forma de disfrutar la Alhambra.
la Alhambra vista con otro estado de ánimo, con otro interés, con el refuerzo para los sentidos de la música, con el estímulo intelectual
no hay suficientes espacios en Granada para recordar ni conocer a Lorca, es una figura galáctica y todo lo que hagamos se queda pequeño
Como director de la Alhambra ¿cuáles son los grandes retos que se plantea?
El gran reto que tengo como director es hacer la Alhambra más grande. ¿Y cómo vamos a hacer la Alhambra más grande si no podemos construir nada? Pues de muchas formas: el conocimiento hace a la Alhambra más grande, saber quiénes somos, qué tenemos, cómo funcionamos, la investigación, la publicación y difusión sobre cualquiera de los campos de conocimiento que abarca la Alhambra –que son muchísimos–, y que haya personas que, gracias a lo publicado, puedan leer sobre todo ello hace a la Alhambra y su legado aún más grande.
el conocimiento hace a la Alhambra más grande
El lector de GARNATA HORIZONTE se preguntará si es posible hacer la Alhambra “más grande”, pero de una manera física
Precisamente también queremos hacer esto, ¿cómo? Abriendo espacios. Porque no vemos todo lo que tenemos, es imposible, es complicado, pero no todas las visitas tienen que ser iguales, se trata de la segmentación o “customización” de la visita. Pues aquí podemos empezar a abrir espacios dirigidos a ese tipo de intereses concretos. Pensemos, por ejemplo, que hay un turismo al que le interesan mucho las fortalezas, la historia militar, una parte importantísima de la historia, pues podemos hacer esa visita de la Alhambra fortificada, el paseo del Gran Capitán, que nos puede llevar desde Torres Bermejas hasta la Torre de la Vela, pasando por las grandes torres fortificadas y las murallas de la Alhambra, puede ser algo maravilloso; podemos abrir la Alhambra del siglo XIII, de la torre de las Armas, de la Alcazaba, de la Torre del Homenaje.
Son visitas y experiencias nuevas que nos hacen ser más grandes.
Y somos más grandes cuando abrimos espacios que “agrandan” el mapa –el plano que realizamos para los visitantes–. Es lo que va a pasar este año con el Paseo del Duque (así llamado por el duque San Pedro de Galatino), en la colina del Mauror, vecina de la Sabika, que abrimos a la visita pública, donde tendremos el Espacio Amazigh en el Carmen de los Porcel, que por fin se abre y que será una ventana a la Granada bereber del siglo XI y también a ese otro pueblo bereber del otro lado del estrecho, un puente tendido al norte de África. Los jardines de Porcel son maravillosos, con unas vistas inéditas de la Alhambra y Sierra Nevada que van a ser el disfrute de todos los granadinos.
Enfrente tenemos la Fundación Rodríguez Acosta que es parte de nuestro ecosistema, pues está adscrita al Patronato de la Alhambra y Generalife, y va a ser la perla de ese Paseo del Duque. Y finalmente Torres Bermejas, con ese impresionante baluarte cristiano, que nos da unas vistas reveladoras de nuestra ciudad y que intentaremos poner en valor dentro de esa idea que hemos comentado antes de la Alhambra fortificada.
el Espacio Amazigh en el Carmen de los Porcel, que por fin se abre y que será una ventana a la Granada bereber del siglo XI

¿Y desde otros puntos de vista es posible “agrandar” nuestro monumento?
Por supuesto, la Alhambra se hace más grande además cuando investigamos, cuando hacemos arqueología, un plan de arqueología potente.
Vamos a empezar con el palacio de los Abencerrajes aquí en la Alhambra, pero vamos a hacer toda la arqueología y puesta en valor del Cerro del Sol.
Hacer la Alhambra más grande es también abrir la Alhambra hacia la Alhambra natural. El poner en valor y visitar los huertos, unos huertos históricos importantísimos, y ahí vamos a estar volcados con gran empeño.
De la misma forma, nuestro Museo está haciendo adquisiciones importantes, como un Sorolla maravilloso que se ha comprado, también hemos hecho encargos a Antonio López, todo esto engrandece a la Alhambra, y por extensión a Granada, y hace que nuestras colecciones museísticas sean más potentes.
Ya que menciona a Granada, ¿cuál es en su opinión la contribución de la Alhambra con nuestra ciudad?
Debemos intentar que la Alhambra no solo sea un motor económico para Granada, que ya lo es (eso hay que conservarlo), lo que queremos es que además sea un factor de progreso que nos ayude a ir adelante, a ser mejores. Y ahí tenemos la parte de la Alhambra solidaria, donde tenemos especial cariño y cuidado con comunidades vulnerables.
Queremos abrir Granada a las vanguardias y ser punta de lanza en adoptar las nuevas tecnologías, y subir en la curva de aprendizaje de su utilización, que la Alhambra sea
un centro donde aplicar las últimas ideas para investigar, crear e inspirar, que vengan aquí artistas y se genere un círculo virtuoso en la producción de las artes, sería uno de nuestros grandes orgullos y ahí tenemos el gran ejemplo de esos encuentros maravillosos que ha sido el “cultur_ALH”, uno de los grandes retos y proyectos que tenemos es consolidarlo, hacer de la Alhambra un centro de encuentro y debate, cultura viva, cultura que crea.
queremos abrir Granada a las vanguardias y ser punta de lanza en adoptar las nuevas tecnologías
que vengan aquí artistas y se genere un círculo virtuoso en la producción de las artes
hacer de la Alhambra un centro de encuentro y debate, cultura viva, cultura que crea
Pero “cultura” es un concepto demasiado amplio. ¿Podría concretar a qué se refiere?
La cultura no solo es música, poesía y literatura, que por supuesto lo es. Pero también es pensamiento y expresión, “street art”, “tattoo art”, videojuego, ilustración, cómic y otros. La cultura es amplia y bibliodiversa y nosotros somos precisamente en lo cultural ese espacio que quiere fomentar la diversidad y hacer de Granada la capital de la bibliodiversidad de Europa.
hacer de Granada la capital de la bibliodiversidad de Europa
Es el progreso de ese proceso positivo, de esa cadena de inspiración que se va generando conforme estos fenómenos van tomando lugar. Esto es lo que pasó en un momento mágico como fue la Generación del 27, si nosotros pudiésemos ser catalizadores, inspiradores, aunque fuera como meros marcos de referencia, de un movimiento intelectual de ese calado, sería una maravilla igualar a la Generación del 27, la Edad de Plata de Granada. ¡Ojalá pudiésemos aspirar algo parecido en Granada este 2027!
sería una maravilla igualar a la Generación del 27, la Edad de Plata de Granada. ¡Ojalá pudiésemos aspirar algo parecido en Granada este 2027!
Y con respecto al turismo, ¿en qué puede contribuir la Alhambra con Granada?
Queremos no solo contribuir en lo obvio, no solo ser un motor en la industria de la hostelería de Granada. Queremos también hacer un turismo mejor, más responsable, más sostenible, más curioso, más inteligente, más respetuoso. Ahí tenemos un reto grande. Sin bajar los números, que son importantes para mantener la riqueza en la ciudad, generar todo un cambio de segmentación y de estereotipo, por así decirlo, de fenotipo de turista, que encaje mucho más con Granada y con la forma de vivir de Granada y que vaya por toda Granada.
Ahí es donde estamos intentando trabajar con el Ayuntamiento, la Diputación y la Junta de Andalucía para generar paseos en la Alhambra que acaben en rutas por Granada, por ejemplo un paseo de Carlos e Isabel, los grandes emperadores renacentistas, que comienza en la Alhambra, ¡que maravilla!, y termina en Granada, que es una de las capitales renacentistas de Europa aunque no nos reconozcamos como tal. Esto es fundamental.
Queremos también hacer un turismo mejor, más responsable, más sostenible, más curioso, más inteligente, más respetuoso
¿Este aspecto conecta con lo que comentó usted antes respecto a las adquisiciones y encargos del Museo?
Naturalmente. Además queremos darle a Granada no uno, sino dos museos de nivel internacional, apoyando ese anhelo que tenemos los granadinos de contar con un gran Museo de Bellas Artes ¡en la ciudad! y de contar con una presencia y una experiencia importante de la Alhambra en la ciudad, un gran Museo de Arte Hispano Musulmán, el gran Museo de la Alhambra que pueda ser, ¿por qué no?, uno de los veinte mejores museos de arte islámico del mundo. Tenemos la colección, tenemos la marca, tenemos el conocimiento, tenemos a los sabios… Solo necesitamos el espacio. En cuanto lo tengamos, ahí estaremos con esos grandes museos y estaremos delante del proyecto, tirando del carro los primeros.
un gran Museo de Bellas Artes ¡en la ciudad! y de contar con una presencia y una experiencia importante de la Alhambra en la ciudad, un gran Museo de Arte Hispano Musulmán, el gran Museo de la Alhambra que pueda ser, ¿por qué no?, uno de los veinte mejores museos de arte islámico del mundo
¿Qué es el gemelo digital de la Alhambra?
Es un buen ejemplo que resume todo lo que estamos hablando, lo hemos llamado “Alhambra living lab”. No solo es esa copia perfecta de altísima resolución que queda guardada para tener un “backup”, en caso de que se queme algo, por ejemplo, y puedes reproducirlo tal y como estaba, porque tienes el gemelo, es que es muy importante y la UNESCO lo recomienda porque algo tan precioso como la Alhambra no puede estar sin una copia de seguridad.
algo tan precioso como la Alhambra no puede estar sin una copia de seguridad
Evidentemente sirve para tener un mejor estudio de la Alhambra, la puedes compartir con investigadores que no tienen que estar aquí necesariamente, no tienen que venir siquiera, puedes hacer hipótesis de conservación, algo especialmente necesario para ver cómo se comporta ante tormentas, viento, calor, terremotos, algo importantísimo, en visitas públicas, podemos generar cómo ver el monumento en diferentes formas de conservación preventivas y que tenga el menor desgaste. Era lo que comentábamos antes del uso de las nuevas tecnologías. Es un proyecto que aunque estamos avanzando nosotros, lo verán en toda su utilización concreta dentro de una serie de años.
Tenemos diez aplicaciones que debemos hacer en los próximos dos años, pero este es el principio de un trayecto para poder realizar una copia digital de la Alhambra y una difusión espectacular de esta para avanzar en el conocimiento de las tecnologías más vanguardistas en Granada, con el ADA (Agencia Digital de Andalucía) y en el contexto de España.





