Nacido en la localidad granadina de Pinos Puente en 1978, se licenció en Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad de Granada. Como escritor, se ha especializado en novela histórica centrada en nuestra tierra
Es autor de novelas como “El escudo de Granada” (2012), ambientada en Moclín en los años previos a la caída del reino granadino, o “Nazarí” (2020), sobre el nacimiento de esta dinastía. También de otras temáticas, como “Ilion” (2022), sobre la guerra de Troya, o “40 días de fuego” (2014) sobre el saqueo vikingo a al-Ándalus en el siglo IX.
GARNATA HORIZONTE lo ha entrevistado durante el Festival Letrahistórica de Granada, que coordina junto a otros escritores, con motivo de su última novela, “Garnata” (2025).
Mario Villén Lucena
La narrativa histórica es recurrente en su producción como escritor y, en especial, la centrada en la Granada nazarí. ¿A qué cree usted que se debe?
La historia me apasiona desde niño. A la hora de plantearme escribir una novela, tuve claro que quería unir mis dos grandes pasiones: la historia y la literatura. En Granada la historia se vive a pie de calle, y me he criado respirándola. Convivimos con restos del pasado. No se trata solo de la Alhambra, sino también de los aljibes, las mezquitas, baños, casas palaciegas, e incluso un barrio entero que mantiene la esencia andalusí.
Además, he tenido la suerte de pasar muchos veranos en Moclín, un pueblo pequeño de la antigua frontera nazarí que conserva su fortaleza. He jugado en sus murallas, en sus torres y en su aljibe. Allí aprendí a amar la historia en general, y la nazarí en particular. De hecho, el primer germen de novela que desarrollé fue basándome en mi historia personal, “El escudo de Granada”, ambientado precisamente en Moclín, en esa fortaleza.
tuve claro que quería unir mis dos grandes pasiones: la historia y la literatura. En Granada la historia se vive a pie de calle, y me he criado respirándola
Su nueva novela, «Garnata», se desarrolla al final del reino Nazarí. ¿Qué tiene este momento histórico que tanto le atrae como escritor?
La caída de Granada es un hito en la conformación de nuestra identidad nacional actual. Es el fin del proceso histórico de Reconquista y el comienzo de una nueva edad. Además de mi gusto personal por la historia de mi tierra, la caída de Granada y todo lo que hay a su alrededor ha marcado el destino no solo de España, sino del mundo entero.
No hay que olvidar que en la villa de Santa Fe se firmaron dos capitulaciones: la de la entrega de Granada por los nazaríes, y la que permitió al almirante Cristóbal Colón partir rumbo a las Indias. No hay un hecho más trascendente que este en la historia de la humanidad, y se fraguó en la Vega de Granada, durante el asedio a la capital nazarí e inmediatamente después de su toma.
en la villa de Santa Fe se firmaron dos capitulaciones… no hay un hecho más trascendente que este en la historia de la humanidad, y se fraguó en la Vega de Granada…
Usted es sociólogo y politólogo de formación, ¿qué cree que nos transmite una novela como “Garnata”, ambientada al final de una era?
Todo imperio acaba cayendo, todo pueblo tiene su apogeo y su caída. Ibn Jaldún, uno de los primeros sociólogos de la historia, dijo que cuando una civilización construye sus mejores obras está comenzando su declive. Con el reino nazarí también ocurrió así. La época de mayor esplendor, cuando se construyeron los palacios de Comares o los Leones, vive las mayores intrigas palaciegas y se puede considerar como el inicio del fin. “Garnata” se centra en el final del emirato nazarí de Granada, pero su declive comienza bastante antes. Sin embargo, hay un fenómeno curioso en el devenir de la historia que hace que los pueblos que caen pervivan en la cultura colectiva. Todas las civilizaciones buscan su supervivencia, pero en su esfuerzo acaban dando lugar a algo nuevo y distinto.
todo imperio acaba cayendo, todo pueblo tiene su apogeo y su caída…. con el reino nazarí también ocurrió así



Según su visión de la sociedad nazarí, ¿qué sucedía en aquella Granada previa a la caída del emirato?
Granada era una sociedad profundamente dividida. Los Reyes Católicos aprovecharon y fomentaron esta división para hacer más débiles a los nazaríes. Primero estuvieron divididos entre partidarios de Muley Hacén y de Boabdil. Luego la sociedad se decantó por el Zagal, hermano de Muley Hacén. Más tarde hubo enfrentamientos entre los partidarios del Zagal y los de Boabdil. Y, por último, Granada estuvo dividida entre los que querían resistir al asedio y los que preferían una rendición a tiempo para que se les respetaran vidas y haciendas.
Muchos granadinos temían que les pudiera ocurrir lo mismo que en Málaga, donde la población fue esclavizada y vendida.
Respecto al último rey granadino, Boabdil, ¿cuál es su opinión y cómo lo ha mostrado usted en “Garnata”?
Detrás de cualquier evento histórico, más que personajes hay personas con emociones y sentimientos similares a los nuestros. Boabdil es un personaje polémico sobre el que tenemos versiones contradictorias. Unos relatos lo pintan como cobarde e inconstante, mientras que otros lo encumbran como héroe que lidera la resistencia de su pueblo. Analizando los hechos, he llegado a la conclusión de que en realidad fue un poco “veleta”, que pasaba de la valentía a la cobardía según las circunstancias.
detrás de cualquier evento histórico, más que personajes hay personas con emociones y sentimientos similares a los nuestros
Boabdil fue inconstante y cobarde en la guerra, sin embargo, hay un mérito que se le debe reconocer, fue extremadamente hábil en la diplomacia, y gracias a esto, consiguió unas capitulaciones benignas para su pueblo. También hay que tener en cuenta algunas circunstancias personales, como la relación con su madre o el deseo de recuperar a su hijo, en manos de los castellanos, que condiciona enormemente el desarrollo del asedio y la negociación de las capitulaciones de Granada. Sin duda es un personaje complejo al que espero haber hecho justicia en “Garnata”.
Boabdil fue inconstante y cobarde en la guerra, sin embargo, hay un mérito que se le debe reconocer, fue extremadamente hábil en la diplomacia, y gracias a esto, consiguió unas capitulaciones benignas para su pueblo




