EL CHOQUE MUSK-SÁNCHEZ EVIDENCIA TACTICISMO, POPULISMO DIGITAL Y DECISIONES SIN CONSENSO SOBRE INMIGRACIÓN; NI DECRETOS UNILATERALES NI PERSECUCIONES MASIVAS OFRECEN SOLUCIONES RESPONSABLES NI HUMANAS. ENTRA EN JUEGO IRENE, LA MUJER DE IGLESIAS.
Elon Musk
El enfrentamiento en X entre Elon Musk y Pedro Sánchez sobre la regularización de inmigrantes retrata una preocupante degradación del debate público. Que una política de gran calado se apruebe sin un consenso amplio en España ya es discutible; convertirla además en munición de choque digital con un magnate extranjero la empeora. Gobernar por decreto en asuntos estructurales erosiona la legitimidad y parece más cálculo político que política de Estado.
Dicho esto dejemos claro que tampoco Musk representa ni patrocina un modelo aceptable de intervención: simplificar realidades complejas desde una plataforma privada y convertir la inmigración en arma cultural global añade ruido, no soluciones. El tono provocador, casi incendiario no es liderazgo, es amplificación interesada.
tampoco Musk representa ni patrocina un modelo aceptable de intervención

Igualmente reprobable es la persecución indiscriminada de inmigrantes dentro de Estados Unidos mediante operativos agresivos del ICE, que tensionan derechos y comunidades.
Ni el tacticismo gubernamental ni el populismo digital ni la dureza burocrática son respuesta seria a un fenómeno humano y estructural.
Se necesita política responsable, no espectáculo. Lo que haga el hombre más rico del mundo, que también ha dado muestras suficientes de ser considerado como el mayor payaso del orbe, no me importa. Sí que me preocupa que el presidente español, sea quién sea, confronte en las redes con Musk, sólo por buscar notoriedad. La política es y debe ser siempre algo más serio que un tuits o una opinión vertida sólo para provocar.
Y la cosa sigue. Ahora viene Irene Montero y replica a Musk que le ha acusado de genocidio señalándole el mensaje que le escribió a Epstein. Todos hemos visto a la mujer de Pablo Iglesias señalar el camino a seguir a Pedro Sánchez pidiendo que a los regularizados se les conceda el derecho de sufragio.
Todo es tan lamentable, tan inoportuno y tan miserable, que más que tratar de decidir en favor de las personas sólo miran por su negocio. No sólo Musk, también los otros que bien sabemos en que no se las gastan.
Es vergonzoso ver a Musk versus Musk. Todos son iguales.
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