

LA AESIA: TEJIENDO ENGAÑOS
TEJER UN ENGAÑO POLÍTICO ES ARTICULAR UNA RED DE FALSEDADES Y MANIPULACIONES PARA ALCANZAR OBJETIVOS OCULTOS, SOCAVANDO LA CONFIANZA PÚBLICA. IMPLICA ESTRATEGIAS ENGAÑOSAS QUE AMENAZAN LA INTEGRIDAD DE LOS PROCESOS
TEJER UN ENGAÑO POLÍTICO ES ARTICULAR UNA RED DE FALSEDADES Y MANIPULACIONES PARA ALCANZAR OBJETIVOS OCULTOS, SOCAVANDO LA CONFIANZA PÚBLICA. IMPLICA ESTRATEGIAS ENGAÑOSAS QUE AMENAZAN LA INTEGRIDAD DE LOS PROCESOS
Hace 4 años que el autor, César Girón, escribió este texto denunciando la falsa e indigna autonomía sufrida por una gran parte de los ciudadanos. El tiempo transcurre rápidamente pero
PARECE COMO SI EL PUEBLO, CONOCEDOR DE LA INCAPACIDAD Y LA FALTA DE VOLUNTAD DE LOS DOS GRANDES PARTIDOS PARA RELACIONARSE Y PONERSE DE ACUERDO, BUSCARA CON SU DECISIÓN UNA
CREO LLEGADO EL MOMENTO DE QUE LOS GRANADINOS, DEMOCRÁTICAMENTE, PERO SIN DEMORA, RECUPEREMOS LAS RIENDAS DE NUESTRA TIERRA. SI NO LO HACEMOS SEGUIREMOS SIENDO CULPABLES DE TODO CUANTO NOS PASA.
EN EL CXXV° ANIVERSARIO DE SU MUERTE, ÁNGEL GANIVET, EL GRANADINO ILUSTRE Y NOTABLE, FILÓSOFO Y LITERATO, PERMANECE EN LA MEMORIA COLECTIVA DE LOS GRANADINOS Y LOS ESPAÑOLES. SU TRÁGICO
La muerte prematura de Ángel Ganivet García en 1898 dejó un vacío en la literatura y el pensamiento español. Nacido en Granada en 1865, Ganivet fue un destacado ensayista y
Ana Morilla Fijar la mirada en Ganivet puede convertirse en una adicción para los apasionados de la tríada divina –literatura, historia y Granada–. Une a las maravillosas contradicciones de su
Monumento funerario a Ganivet en el cementerio granadino pudo ser un auténtico cenotafio, porque se concibió previamente como homenaje al intelectual granadino, que estuvo vacío hasta la llegada de sus
Ana Morilla Misógino y donjuán, machista y a la vez defensor de las mujeres, depende de la obra de Ganivet que leamos. Lo cierto es que el autor granadino no
Filósofo y escritor español, Ángel Ganivet García fue, como dijo Eugenio d’Ors, «un glorioso precursor, antorcha del fin de siglo y de Granada». Pasó por la vida como una sombra,