METANO: LA AMENAZA SILENCIOSA PARA NUESTRO CLIMA

Juan J. Alonso

Biólogo

Si bien el dióxido de carbono (CO2) ha sido a menudo el foco principal de las discusiones sobre el cambio climático, el metano (CH4) está emergiendo como un contribuyente significativo y pasado por alto al calentamiento global. Este potente gas de efecto invernadero atrapa el calor en la atmósfera unas 80 veces más eficazmente que el CO2 durante un período de 20 años. Si bien el impacto a largo plazo del CO2 es innegable, el metano desempeña un papel crucial en la exacerbación de la tendencia al calentamiento a corto plazo.

Las emisiones de metano se originan en diversas fuentes, como la agricultura, la ganadería, la producción de gas natural y los vertederos. Entre estos, la industria del petróleo y el gas es uno de los principales emisores, representando alrededor del 30% de las emisiones mundiales de metano. Sin embargo, China e India, las dos naciones más pobladas del mundo, generan una enorme preocupación debido a su importante contribución de metano. China, el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, es la principal fuente de emisiones de metano de los combustibles fósiles, mientras que las emisiones de la India están creciendo rápidamente.
En un reciente editorial de la revista Science, 8 dic 2023, Euan G. Nisbet habla de una nueva esperanza para la reducción de las emisiones de metano a propósito del Nuevo Plan de Control de Emisiones de dicho gas en China anunciado conjuntamente por Xi y Biden en este noviembre.

Durante la cumbre climática de la ONU (COP28) se ha formulado un «balance global» de los avances del Acuerdo de París, si bien, desgraciadamente la aceleración de las emisiones de metano supone una complicación inesperada. Es, por tanto, urgente que se reduzcan las emisiones humanas. En este sentido, se lanzó durante la COP26 en 2021 el Compromiso Mundial sobre el Metano: 150 países acordaron reducciones del 30% en las emisiones antropogénicas para 2030. Si estas promesas se cumplieran plenamente, el Acuerdo de París todavía tendría una oportunidad.

Pero para muchas naciones signatarias, hay una brecha cada vez mayor entre las promesas y las acciones concretas, una brecha que necesita ser seguida por medio de mediciones científicas independientes. Hay que destacar que China, el mayor país del mundo fuente antropogénica de metano, no se adhirió al acuerdo, ni tampoco otros emisores como India, Rusia, Irán, Venezuela, o Sudáfrica. La observación a través de satélite sugiere que las emisiones chinas en 2019 fueron de unos 65 millones de toneladas (Mt), 5-20% de las emisiones antropogénicas mundiales. Es por ello que el nuevo plan de China tiene una gran importancia, aunque carece de objetivos precisos.

Para unirse al Compromiso, China debe reducir las emisiones en alrededor de 20 Mt/año para 2030. ¿Es esto alcanzable? Hay un precedente: en un período similar, de 2002 a 2009, Gran Bretaña redujo sus emisiones de metano en más de un 30%. Observación satelital, aunque con una incertidumbre muy amplia, sugiere que China emite anualmente aproximadamente 19 Mt procedentes de la energía, 18 Mt del ganado, 16 Mt de desperdicios y otros y 12 Mt de la agricultura arrocera. Entre 1997 y en 2004, el Reino Unido redujo casi a la mitad las fugas de metano de las fuentes de energía. Aunque reducir las emisiones de carbón no es fácil, para 2030 China puede alcanzar hasta 8 Mt en recortes.

India, otro importante emisor de metano, ha logrado algunos avances en la lucha contra las emisiones de metano de las minas de carbón.

Molécula de Metano

Sin embargo, el progreso en el sector del petróleo y el gas ha sido más lento. India necesita intensificar sus esfuerzos para reducir las emisiones de metano de ambos sectores, particularmente a medida que sus demandas de energía continúan aumentando.

El reto de abordar las emisiones de metano radica en la naturaleza compleja de las fuentes. Reducir el metano de la agricultura requiere mejorar las prácticas agrícolas, mientras que el metano de la producción de gas natural implica implementar programas de detección y reparación de fugas. Abordar el metano de los vertederos requiere mejores prácticas de gestión de residuos.

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Juan J. Alonso

Juan J. Alonso

Juan J. Alonso (Granada, 1962) es licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Granada (1985). Ha desarrollado su actividad en distintas posiciones en la Industria farmacéutica y de Diagnóstico clínico como especialista en Enfermedades Infecciosas y Microbiología. Regionalista convencido, ha sido vicepresidente de la ARG. En la actualidad es miembro del equipo técnico de HG.

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